BACKGROUND IMAGE: iSTOCK/GETTY IMAGES

Este contenido es parte de Guía Esencial: Servicios en la nube y cómo aprovecharlos
Evaluar Conozca los pros y contras de las tecnologías, productos y proyectos que está considerando.

Las tres fases para obtener una TI como servicio

Las TI como servicio pueden permitir beneficios importantes a las empresas, pero se requiere una planificación detallada para conseguirlo.

Las TI hoy necesitan de una gran innovación para obtener resultados comerciales. Por este motivo, las organizaciones de TI de vanguardia están combinando tecnologías de virtualización, automatización y controles del ciclo de vida de los elementos de la infraestructura en una arquitectura flexible denominada como centro de datos definido por software (Software Defined Data Center).

Este modelo permite ofrecer las TI como servicio, con lo cual se puede lograr un 37% más de capacidad de respuesta para las solicitudes de las líneas de negocios, liberar 50% del presupuesto para hacer inversiones en innovación, reducir los tiempos de creación y aprovisionamiento de nuevas aplicaciones en un 50% y reducir los costos del centro de datos en un 30%.

Sin embargo, llegar a este punto involucra dar una serie de pasos dentro de las empresas, tanto a nivel de infraestructura como de procesos y operaciones internas. Existen tres fases por las cuales se debe pasar para llegar a una TI como servicio:

1. Separar recursos para impulsar la eficiencia del área de TI

El camino hacia TI como servicio que le ofrezca al negocio la agilidad que se traduzca en ventajas competitivas, comienza con unos cimientos sólidos de virtualización. Para comenzar este camino se necesita pasar por una optimización de los ambientes de pruebas y desarrollo, seguido de una consolidación de servidores, con el objetivo de gestionar los recursos informáticos (como memoria,  procesadores y discos de almacenamiento) de uno o más servidores, agrupándolos para convertirlos en un gran pool o batería de recursos.

Así se eliminará la estructura de contar múltiples servidores físicos individuales y se podrá maximizar los recursos disponibles en conjunto. Mientras más elevado sea el nivel de consolidación, menos hardware, software e infraestructura se necesita para ejecutar el conjunto de aplicaciones que precisa una empresa. Mediante la consolidación del hardware, se puede optimizar el uso de los equipos existentes hasta un 80%, y lograr hasta un 181% de retorno de la inversión (ROI).

2. Automatizar el control para impulsar el tiempo del servicio del sistema y la confiabilidad

Una vez que se cuenta con una infraestructura virtual sólida, el siguiente paso es enfocarse en aquellos elementos que le ofrezcan al negocio estabilidad y confiabilidad para sus ambientes productivos. Por esta razón, es necesario enfocarse en la disponibilidad y confiabilidad, incorporando iniciativas clave de TI como la virtualización de aplicaciones que se consideren fundamentales o críticas para el negocio (bases de datos, ERP, correo electrónico, CRM) ya que los beneficios obtenidos potencializarán y consolidarán la estrategia.

Una vez que se cuenta con aplicaciones críticas en la infraestructura virtual, es fundamental contar con un esquema de  monitoreo predictivo e inteligente, así como fortalecer la seguridad y asegurar el cumplimiento normativo. Algunas ventajas tangibles son lograr una reducción de gastos de capital y gastos operacionales, racionalización de las licencias, mejor rendimiento y reducción de riesgos de tiempo fuera de servicio. Con esto se puede lograr hasta un 192% en retorno de inversión (ROI).

3. Otorgar acceso (TI como servicio)

El último peldaño para lograr establecer una TI como servicio consiste en controlar el acceso de los usuarios de forma automatizada mediante el establecimiento de políticas y perfiles que puedan ofrecer un consumo controlado, recursos flexibles (expansión y contracción), aprovisionamiento y decomiso de infraestructura, controlando el ciclo de vida de máquinas virtuales o de un conjunto de éstas que formen un servicio completo. De esta forma se logra una mayor efectividad de las organizaciones o clientes internos, minimizando los conflictos y problemas derivados de la asignación de recursos que demandan las áreas de negocio de la empresa.

En este último paso, es necesario monitorear el uso de los servicios e incluso darle visibilidad a las ventajas de negocio de las eficiencias obtenidas y áreas de oportunidad a través de lo que se conoce como “administración financiera de TI”. Este modelo brinda visibilidad de los recursos financieros involucrados en la infraestructura para un uso efectivo de las TI, identificando y determinando con una visión completa los costos de los activos, gastos y origen de los mismos.

Lo más difícil en cualquier viaje es decidirse a emprenderlo e iniciar con la planeación del mismo. Así como al planear un viaje es necesario saber dónde estamos y a dónde queremos ir para calcular los costos, de igual manera para una organización de TI es fundamental saber primero en dónde está (su estado actual), no solo en tecnología, sino también en procesos y su gente. Teniendo esto en cuenta, se debe definir a dónde se quiere ir para determinar cuáles son las brechas en las que se debe de enfocar para cumplir con ese plan en el corto, mediano y largo plazo.

Acerca del autor: Alejandro Viruega es ejecutivo de ventas de servicios en México para VMware.

Inicie la conversación

Envíenme notificaciones cuando otros miembros comenten sobre este artículo.

Por favor cree un Nombre de usuario para poder comentar.

- ANUNCIOS POR GOOGLE

Close