James Thew - Fotolia

Evaluar Conozca los pros y contras de las tecnologías, productos y proyectos que está considerando.

El apagón de Amazon S3 fue un momento Fukushima para la computación de nube

El apagón de Amazon S3 se ha convertido en el momento de Fukushima de la computación en la nube, ya que los usuarios reevalúan la viabilidad a largo plazo de la nube.

Durante cinco horas, internet estuvo roto y fue culpa de Amazon. La interrupción del servicio de almacenamiento simple (S3) no solo había sacado a las empresas medianas y pequeñas que aprovechaban los servicios de Amazon, sino que logró quitar las cubiertas de los grandes proveedores como Apple, exponiendo al mundo que iCloud de Apple no era una nube de Apple en absoluto. En cambio, es solo una etiqueta de marca pegada en los ciclos de reloj de otro proveedor de nube.

Esta pesadilla no debía suceder. No se supone que los servicios en la nube se caigan. Más al punto, no se supone que se caigan por cinco horas. Y lo más desconcertante de todo, no se supone que se caigan cuando la marea es más alta durante el día, comenzando alrededor de la hora del almuerzo en la costa este de América del Norte, y el comienzo de la jornada de trabajo en el oeste.

Momento Fukushima en la computación de nube

Cuando los historiadores del futuro hablen de la subida, caída y meseta de la nube, el apagón de Amazon S3 sin duda será visto como un momento Fukushima.

Algunos llaman a la energía nuclear una fuente barata y limpia de energía, y si no se toman en cuenta los gastos de mantenimiento de millones al año para monitorear los residuos peligrosos, hay un buen argumento que hacer sobre aprovechar el átomo. Lo nuclear es limpio, compacto y tiene una huella geográfica relativamente pequeña en comparación con algo como la presa de las Tres Gargantas de China. Y, por supuesto, la energía nuclear puede generar cantidades interminables de energía por demanda. Todas estas son razones muy convincentes para perforar buscando uranio.

Por supuesto, hay una razón bastante convincente para abandonar la energía nuclear, y se puede resumir en una sola palabra: Fukushima. Usted puede argumentar las ventajas de la energía nuclear hasta que su cara se ponga azul, pero mientras exista la posibilidad distante de que un colapso nuclear envenenará el suministro de alimentos internacionales y convertirá la ciudad en la que vive en un desierto radioactivo, la gente va a elegir los molinos de viento sobre los reactores de deuterio enfriado.

Una bomba de tiempo en el centro de datos

Es lo mismo con el apagón de Amazon S3. Amazon puede prometer tres nueves, cuatro nueves o todos los nueves en el mundo, pero mientras exista la posibilidad de que su servicio explote en mitad del día porque alguien con derechos de superusuario escribió un comando incorrecto de su libro de solución de problemas, las organizaciones que necesitan sistemas estables y confiables pensarán de nuevo sobre comprar todo el cerdo con Amazon S3.

Amazon admitió que la interrupción de Amazon S3 se debió al hecho de que su índice de sistema había crecido a un tamaño tan monstruoso que nadie realmente lo entendía, y nadie en su organización predijo que podría causar un problema tan desastroso si se reiniciaba. Eso ha dejado a los usuarios preguntándose cuántas otras bombas de tiempo hacen tictac dentro de la infraestructura. Antes de la interrupción de S3, la gente invirtió en la nube de Amazon porque estaban seguros, tanto de la tecnología utilizada como de la forma en que se gestionaba. Con la interrupción de S3, lo que una vez fue confianza ha sido sustituido por fe, y la fe no es un atributo atractivo cuando se trata de la evaluación de riesgos de TI.

Solucionar el problema de la computación de nube

Los defensores de la nube no han sido tímidos con el proselitismo de su solución propuesta para hacer frente a futuras interrupciones de la nube. Su respuesta al problema es simple: más nube. Después de todo, la interrupción de Amazon S3 se localizó en la red de computación de América del Norte. Si los clientes hubieran aprovechado otros centros de datos, habría habido redundancia. Por supuesto, es una aseveración absurda, como si los arquitectos de software fueran a construir clusters de nubes para sus aplicaciones. Es como decir que la mejor manera de lidiar con el hecho de que los generadores nucleares puedan explotar es simplemente ir y construir más generadores nucleares.

A la par con la promesa del ahorro de costos, eliminar la necesidad de configurar entornos complicados de servidores agrupados en forma horizontal, vertical y geográfica con el fin de mantener cuatro nueves de tiempo de actividad fue la principal compulsión que impulsó a las organizaciones a la nube. Si los departamentos de TI no pueden depender de los proveedores de servicios en la nube para resolver el problema de disponibilidad, la propuesta de valor de usar algo como Amazon S3 disminuye a nada.

Llevar la nube a casa

Así que, ¿cuál es el futuro de la computación en la nube, ahora que los usuarios se dan cuenta de que una caída a escala completa, en horas del día, es siempre una posibilidad? El movimiento será que las organizaciones comiencen a traer más de sus sistemas de nuevo hacia el centro de datos local. Aprovechando tecnologías de computación de nube como OpenStack permitirá a las organizaciones construir sus propios sistemas de datos internos, donde los beneficios de la computación en la nube pueden obtenerse sin entregar el control total a un proveedor externo. No solo devuelve el control a las manos del departamento de TI, sino que otras preocupaciones como el control de los costos externos y el manejo de la seguridad y la auditoría ya no son un dolor de cabeza de gobierno.

El otro gran paso será que las organizaciones aprovechen las tecnologías de explosión de nube mientras hacen uso de la nube con su capacidad de enfoque de sistemas internos. Pero el uso exclusivo de la nube se convertirá en una cosa del pasado. El apagón de Amazon S3 fue un momento Fukushima para la computación en nube, y siempre manchará la forma en que las organizaciones ven la nube.

Próximos pasos

Más sobre nube:

Principales predicciones de computación de nube para 2017

Encienda la nube: Desbloquee los secretos de los centros de datos de Google

Las demandas de IoT y de la industria promueven un modelo de nube distribuida

Este artículo se actualizó por última vez en marzo 2017

Profundice más

Inicie la conversación

Envíenme notificaciones cuando otros miembros comenten sobre este artículo.

Por favor cree un Nombre de usuario para poder comentar.

- ANUNCIOS POR GOOGLE

Close