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Canales digitales obligan a empresas a mejorar la seguridad de sus sistemas

La activación de una mayor cantidad de canales digitales y el aumento de trabajadores en situación de teletrabajo está haciendo que suba el riesgo de ciberataques y aumenten los riesgos de ciberseguridad.

Con la situación actual de la pandemia del covid-19, un gran número de organizaciones se han visto obligadas a mudarse a los canales virtuales para mantener sus ventas, su presencia y el contacto con sus clientes, ya que no asegurar su presencia en internet puede llevar a su desaparición del mercado.

Esta situación, explica la compañía de pruebas de seguridad Fluid Attacks, está llevando a que más empresas sean presa fácil para atacantes, hackers y phishers en busca de información, de dinero o con simples deseos de generar daño. La contingencia actual puede ser la primera vez que muchas compañías se enfrenten a la necesidad de solucionar problemas de seguridad en sus sistemas de forma urgente, y si ya lo hacían la ciberseguridad pasará a ser tema clave en sus discusiones a nivel gerencial.

«Toda empresa con presencia en internet debe garantizar, como mínimo, que su página o tienda en línea no sea hackeada, y debe proteger los datos que captura de sus usuarios, así como los recursos acumulados y distribuidos en sus transacciones», indica Felipe Gómez, LATAM Manager de Fluid Attacks.

Adicionalmente, son muchas las organizaciones que pasarán de una operación casi 100% física a tener una presencia importante de sus ventas y operaciones en el campo digital. Ello requiere que la ciberseguridad se transforme en un asunto prioritario y aparecen nuevos desafíos, como asegurarse que las tecnologías que las compañías utilizan son seguras, y que no se está poniendo en riesgo la seguridad del negocio.

«Hemos visto un incremento en la solicitud de servicios, por parte de clientes, para realizar pruebas de seguridad a tecnologías e infraestructura relacionadas con la rápida y repentina implementación de aplicaciones y de sistemas que prestan atención a los usuarios de estos clientes», agrega el ejecutivo.

Así, de acuerdo con Gómez, una lección que las empresas deben aprender es que: «Las pruebas de seguridad no deben hacerse cuando ya las tecnologías o productos están funcionando, o a punto de ser implementados, sino desde que comienza su desarrollo, en fases tempranas. Es preferible identificar las fallas de seguridad más rápidamente y así alcanzar tasas de remediación de brechas de seguridad cercanas al 100%». De esta manera, las organizaciones siempre estarán preparadas en términos de ciberseguridad para situaciones como la actual, sin poner en riesgo el negocio ni su reputación.

Por último, el trabajo remoto está facilitando que los empleados se vuelvan un eslabón débil en ciberseguridad al ser víctimas potenciales de ataques de phishing o ransomware desde sus correos electrónicos, atraídos por información o aplicaciones engañosas. Con la atención dispersa y un temor activo frente a la pandemia, un trabajador con falta de soporte a la mano, y sin pares que le ayuden a identificar fácilmente la legitimidad de la información recibida, es la víctima perfecta para atacar cualquier organización.

«Si en una compañía han optado por la opción de activar o incrementar los canales virtuales, y de mantener a los trabajadores en teletrabajo, hay que tener presente la relevancia de mantener un grupo de empleados entrenados en lo que concierne a los problemas y riesgos de ciberseguridad. Asimismo, también es importante tener un sistema libre de brechas y vulnerabilidades que puedan poner en riesgo la seguridad de la información y la de sus usuarios», concluye Gómez.

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