James Thew - Fotolia

Gestionar Aprenda a aplicar las mejores prácticas y optimizar sus operaciones.

Una reforma poco tecnológica para Colombia

Con la entrada en vigencia de la nueva reforma tributaria –a partir del primero de febrero próximo–, usar tecnología en Colombia resultará más costoso. Desde la adquisición de equipos hasta el uso de servicios en la nube se verán afectados.

A partir de febrero próximo, adquirir y utilizar tecnología en Colombia resultará más costoso para usuarios y organizaciones de todos los niveles. Tras la aprobación de la nueva Reforma Tributaria –el pasado 29 de diciembre de 2016–, el sector tecnológico incluirá nuevos impuestos, al tiempo que verá un aumento considerable en los tributos que paga desde hace varios años.

El punto más relevante de esta nueva medida se trata del aumento en el Impuesto de Valor Agregado (IVA), cuyo cobro pasará del 16% al 19% del costo final de los artículos que se adquieran. Este se trata de un tributo general que pagan la mayoría de productos y servicios que se venden en el país, con excepción de los reconocidos como ‘de primera necesidad’, como el servicio de acueducto o los alimentos de la canasta familiar.

Hasta 2016, los equipos de cómputo que tenían precios inferiores a $1.500 dólares no pagaban IVA, como parte de una iniciativa del Gobierno para impulsar la conectividad en todas las regiones del país. Esta medida incluía a todos aquellos dispositivos que ofrecieran la posibilidad de conectarse a internet, como tabletas digitales, computadoras personales o teléfonos inteligentes, por ejemplo.

Ahora, con la entrada en vigencia de esta reforma, tendrán que pagar IVA del 19% todos aquellos equipos de cómputo que tengan un costo superior a los 982,000 pesos (unos $330 dólares). Entonces, una computadora portátil que en diciembre de 2016 costaba $1,000 dólares –y que no pagaba impuestos– tendrá un precio de $1,190 dólares con esta medida.

Cabe señalar que para el caso de los teléfonos inteligentes y las tabletas digitales, la reforma excluye del pago del IVA a aquellos dispositivos que tengan un valor menor a $220 dólares (o 654,566 pesos).

En el caso de servidores o equipos que tienen un costo superior a los $1.500 dólares, pasarán de pagar un impuesto del 16% a 19%. Esto mismo sucede con todos los servicios de conexión a internet, tanto fijo como móvil, los cuales tendrán un costo adicional de 19% para todos los usuarios de planes de datos personales y empresariales.

Según el texto de la reforma aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes, las conexiones de datos que superen los $15 dólares mensuales (44,630 pesos) además tendrán que pagar un nuevo ‘impuesto al consumo’ equivalente al 4% de su costo. En otras palabras, si una empresa adquiere un servicio de datos de $100 dólares, terminará pagando $123 dólares, al sumar IVA e impuesto al consumo. 

Un impuesto a ‘la nube’

Dentro de las novedades de la reforma tributaria se encuentra la inclusión del llamado ‘impuesto Netflix’. Según este, todos los servicios electrónicos o digitales que se adquieran mediante empresas prestadoras desde el exterior deberán pagar un IVA del 19%.

En este caso, la Ley incluye: “servicios audiovisuales de música, videos, películas y juegos de cualquier tipo, entre otros, así como la radiodifusión de cualquier tipo de evento; plataformas de distribución digital de aplicaciones móviles; servicios de publicidad online; y suministro de enseñanza o entrenamiento a distancia”.

De cara a los usuarios finales, esto quiere decir que se incrementará el costo en plataformas de entretenimiento que incluyen a Netflix, Spotify, Uber, Airbnb, Open English o Napster.

Sin embargo, la medida también afectaría herramientas virtuales que utilizan organizaciones colombianas a través de internet, desde aplicaciones en la nube y hospedaje de páginas web, hasta servicios de almacenamiento y de capacitación. Esto quiere decir que, a partir de febrero, las empresas pagarán 19% adicional por productos en línea como Office 360, Dropbox o Google Docs.

Según la Ley, la medida contempla:

  • Suministro de páginas web, hosting, almacenamiento en la nube (cloud computing) y mantenimiento a distancia de programas y equipos.
  • Suministro de software y sus actualizaciones.
  • Suministro electrónico de imágenes, texto y otro tipo de información, así como la disponibilidad de acceso a bases de datos digitales.
  • Suministro de enseñanza o entrenamiento a distancia.
  • Suministro de otros servicios online (publicidad, plataformas participativas, plataformas de pagos, entre otros).

En estos casos, el Gobierno contempla que aquellos servicios en la nube o virtuales que se pagan a través de tarjetas de crédito tendrán una retención por parte del sistema financiero y bancario. Cada vez que un usuario o una empresa realicen un pago, automáticamente la dirección de impuestos tomará el dinero correspondiente al IVA.

Por lo pronto, el Gobierno ahora deberá tomar medidas que ayuden a compensar este sobrecosto en la tecnología y eviten la reducción en la utilización de estos productos y servicios que, a su vez, se traduzca en una caída en la productividad y competitividad empresarial. 

Investigue más sobre Outsourcing

Inicie la conversación

Envíenme notificaciones cuando otros miembros comenten sobre este artículo.

Por favor cree un Nombre de usuario para poder comentar.

- ANUNCIOS POR GOOGLE

Close