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Inversión en el sector TIC debe continuar sin importar quién sea el Presidente de México

México debe invertir más en temas de investigación, desarrollo y aplicación de la tecnología, no sólo en dotar a los ciudadanos de móviles y acceso a internet, aconseja el director de la firma de consultoría AK Consulting, quien exhorta a las empresas a continuar invirtiendo en tecnología sin importar el resultado de la elección presidencial del 1º de julio.

A solo unos días del proceso electoral de 2018 en México, donde se votará por nuevos jefes municipales, alcaldes, diputados, senadores y el nuevo Presidente de la República, el sector empresarial se muestra inquieto. Sobre todo, los empresarios del mercado de tecnologías de información y comunicaciones (TIC), quienes ven que los candidatos a la Presidencia han hablado poco –muy poco– sobre el uso de las tecnologías en el Gobierno, así como la inversión gubernamental en TICs para impulsar el desarrollo del país.

En esta entrevista, el director general de una firma mexicana de consultoría enfocada en la mejora de procesos de negocio, nos cuenta sobre lo que el futuro Presidente y su gabinete deberían considerar para llevar a México a una nueva etapa, en donde pasemos de ser maquiladores a desarrolladores y consumidores de nuestra propia tecnología, y cómo el aprovechamiento de estas tecnologías puede beneficiar la imagen gubernamental frente a los ciudadanos.

José Luis Zurita (JLZ), director de AK Consulting, responde nuestras preguntas y agrega sugerencias que bien valdría la pena escalar a las cámaras empresariales, a las agrupaciones promotoras de la tecnología empresarial, al Congreso y a los mismos gobernantes.

Algunos de los grandes temas que preocupan a la gente en relación con la tecnología a nivel de Gobierno incluyen el tema de seguridad y el respeto a las reformas como la de telecomunicaciones, pero desde el punto de vista de quienes están metidos en la tecnología, ¿cuáles cree que son las grandes carencias del Gobierno actual?

JLZ: Desde mi punto de vista hay cierto nivel de apoyo al tema de tecnología, pero si nos enfocamos en la parte de desarrollo de tecnología han bajado los presupuestos para los apoyos; nos quieren vender la idea de que darle una tableta a los niños y jóvenes, o que tener internet en las casas, ya nos acerca a la tecnología, y no es así; hay un tema más de fondo que se tiene que empezar a tratar: la educación en tecnología, ¿para qué me sirve? ¿Cómo la puedo utilizar? ¿Cómo enfocarla al país completo, a los diferentes sectores del país, cómo puede ayudar la tecnología en un ambiente rural, en la ciudad, en las empresas, en la escuela…?

Desde la perspectiva de AK Consulting como casa consultora vemos que las empresas siguen estando solas, que se tienen que poner al día para poder obedecer las normas del gobierno. En el caso, por ejemplo, de la facturación 3.3, todas las empresas estaban como locas para cumplir con esta metodología que nos exigían, lo cual es bueno, pero no hubo un apoyo gubernamental de capacitación para poder subirnos a la plataforma.

Y con apoyos del Gobierno me refiero a la facilidad de uso, la comunicación, el hacer las cosas más fáciles para las empresas. Muchas empresas sufrieron esfuerzos importantes para poder entrar en la facturación, y ahora viene el tema de contabilidad electrónica. Pero así como se les exige a las empresas, el Gobierno debería ayudar a que entremos de manera más flexible, y con mayor apertura para que la comunicación entre las partes sea más fácil. Si van a poner reglas, que así fue como sucedió, que hagan esas reglas o políticas sencillas de implementar. Cosa que no sucedió.

Por otro lado, está el tema de los apoyos. Hay muchos sectores, como el campo, donde ya está muy desarrollado el tema de la agricultura, pero hay zonas geográficas donde no se está trabajando con esto, y entonces se contrasta qué lugares tienen apoyos y qué lugares no. Todo el sureste del país realmente no está desarrollado, hay números que hablan de que Chiapas es el estado con menos conexiones a internet en casa, pero no solo a internet, sino también hay menos apoyos para empresas en estas zonas.

Recientemente estuve en Mérida y me contaban que ya es una zona económicamente apoyada para el desarrollo de empresas de tecnología, lo cual suena muy bien, ya se va a permitir que se generen nuevas empresas que desarrollan tecnología en esas zonas, ¿pero dónde queda el apoyo a universidades y escuelas? Los esfuerzos tienen que venir a la par.

Cuando hablas de que ha disminuido el tema de apoyo a desarrollo, ¿a qué te refieres?

JLZ: A la parte de inversión en investigación de nuevas tecnologías… hay instituciones como el CONACYT que durante el sexenio actual recibió menos apoyo, entonces las becas para investigadores también disminuyeron; algunos números publicados hablan de menos del 1% de apoyos. Considerando que hay países que apoyan más, que dan más cantidad de recursos a los centros de investigación, organizaciones como el CONACYT requieren apoyos para ayudar a los investigadores a que se queden en México.

José Luis Zurita

La solución no es decirle a las empresas del extranjero “vengan, les maquilo a buen precio”… realmente la mano de obra que se usa en esas armadoras es para tareas monótonas que no desarrollan el talento en tecnología; el armar una computadora, un servidor, no se puede decir que se está desarrollando tecnología.

Falta incluir en las reformas o tratados el crear tecnología que se quede en México. Por ejemplo, India hizo un contrato con Rusia para la construcción de naves militares con la condición de que en 30 años se queden con el producto y ya se desarrolle para el país, y aquí en México solo estamos poniendo manos a soldar, a ensamblar cajas, pero no nos estamos quedando con el conocimiento.

El CONACYT publicó una serie de puntos que estaría enviando a los candidatos a la Presidencia precisamente para pedirles atención a la inversión y desarrollo tecnológico del país. ¿Qué deberían incluir al solicitar los apoyos?

JLZ: Yo lo vería desde un punto de vista de cómo desarrollar tecnología e incentivar a las empresas a que empiecen a desarrollar tecnología, no solo utilizarla. De nada sirve que le den a los niños una computadora o tableta porque solo van a ser usuarios, y el objetivo es que empiecen a desarrollar.

Comenzar a desarrollar nuevas tecnologías o mejorar tecnologías existentes debería de ser un punto donde el Gobierno otorgue alicientes a las empresas, ya que esa tecnología se puede derramar a nivel local y global. Yo propondría incentivar el desarrollo y utilizarlo localmente. Somos un país que desarrolla cierto nivel de tecnología pero la tecnología de punta no se desarrolla aquí en México, y los pocos chispazos de talento que surgen, se los llevan porque no tienen dónde desarrollar aquí.

¿Qué hay de la zona de Jalisco conocida como el Silicon Valley mexicano? ¿Está dando algún resultado?

JLZ: Tengo contactos y he visitado la zona, están desarrollando y trabajando pero también están armando. Es un núcleo importante pero creo que se podría dar más fuerza a iniciativas en esa zona; como la planta de una empresa de servidores, que está cambiando su estrategia y ahora dará servicios y la gente que estaba armando ahora dará soporte; están generando centros de atención a clientes, más que de desarrollo centros de atención de problemas de tecnología.

También hemos visto que geográficamente en Guadalajara se encuentran las plantas, no las empresas de tecnología. La iniciativa de Mérida, por ejemplo, debería estar de la mano como una alternativa para generar más empresas de tecnología que atiendan desde esa zona para que los jóvenes que están estudiando en las universidades locales se queden a trabajar y se generen trabajos que los satisfagan, para que en sus vacaciones no se vayan a buscar empleos en otro sector, como el turismo, buscando la paga que no tienen en el área de tecnología.

Otra iniciativa en la península de Yucatán sería aprovechar las extensiones de tierra sin usar en la planicie para desarrollar energía solar; son hectáreas de tierra sin usar porque ya no se usa el henequén, y entonces quienes heredaron fincas de sus abuelos podrían instalar plantas de energía solar.

Hablando de tecnologías innovadoras, uno de los candidatos está proponiendo el uso de blockchain para solucionar algunos temas de atención en el Gobierno. ¿Qué tecnologías innovadoras crees que el Gobierno debería estar utilizando para mejorar sus servicios? ¿Y qué otras tecnologías –más allá de la nube, la virtualización, blockchain, la analítica, de lo que todo mundo habla ahorita– debería estar impulsando México?

JLZ: Respondiendo la primer pregunta, de la amplia gama de tecnologías que hay, la que quieran, pero que implementen algo.

El problema es que no hay un tema de entrar en la era digital, por así llamarla, y de mejorar los servicios de las dependencias. Hay entidades que sí están entrando al tema digital, como por ejemplo el servicio de administración tributaria (SAT), que ya tiene todos los datos de los contribuyentes y asigna citas por internet, genera rápido la FIEL, hace el escaneo de iris y huellas dactilares; vemos que en el SAT se están apurando para llegar a la era digital. Pero damos la vuelta y vamos a una Tesorería y no es posible. Ya se puede hacer el pago de tenencia o agua en línea, pero ¿cuántos años llevan retrasados? Entonces más que ponerle nombre a una tecnología que use el Gobierno se trata de una estrategia cómo sí entrar a la era digital para subir sus servicios y que la población del país pueda acceder a esos servicios.

Obvio hay sectores aislados que están haciendo cosas importantes, como el caso de las llamadas telefónicas a los jubilados con reconocimiento de voz (para saber si siguen vivos y continuar dándoles la pensión), es un muy buen proyecto. Pero ¿por qué hacer un chispazo? ¿Por qué no hacer un proyecto que amalgame todos los servicios de manera digital?

En cuanto a la segunda pregunta, ¿qué tecnología podemos desarrollar internamente para consumo y que sea propietaria? México no está destacado como un país que desarrolle alta tecnología pero las universidades siguen participando en concursos de desarrollo tecnológico, como los autos eléctricos, y otros organismos están haciendo avances. Vemos noticias de estudiantes que ganan premios en otros países, pero ¿luego? No hay cómo aplicarlas en el país y de ahí no pasan.

Deberíamos estar pensando en temas de reciclaje, producción de energéticos; ya debemos estar conscientes de que no podemos seguir siendo un país que dependa del petróleo. Entiendo que pensar en plantas hidroeléctricas es complicado porque los ríos y las caídas de agua son limitadas, pero hay grandes extensiones de tierra donde poner plantas solares o eólicas. Lugares como la Ventosa en la carretera hacia Chiapas pueden producir una cantidad enorme de energía eólica.

Todo esto debe ir de la mano con la educación, ya no podemos estar pensando solo en la educación básica; los niños tienen la capacidad de desarrollar otro pensamiento, de aprender el pensamiento lógico, de resolver situaciones por medio de la tecnología; es necesario que se den cuenta que la tecnología no solamente sirve para que vean caricaturas o jueguen, sino que descubran qué pueden hacer con las herramientas que se les dan […] enseñándoles lo que hay detrás de los dispositivos para que ellos puedan ser creativos e innovadores, con ideas frescas, sin las restricciones que los adultos nos llegamos a poner, y que puedan crear una app que haga cosas diferentes.

La postura tecnológica de los candidatos

De acuerdo con Ernesto Piedras, analista de la industria de Tecnologías de Información y Telecomunicaciones (TIC) y socio fundador de la firma The Competitive Intelligence Unit (The CIU), los candidatos tuvieron oportunidades para expresar sus propuestas, pero se limitaron a esbozar menciones vagas al respecto.

Esto quedó de manifiesto durante el tercer debate de los candidatos a la Presidencia, donde el tiempo que le dedicaron a esta materia fue casi nulo, a pesar de que era uno de los ejes temáticos del debate. “Su falta de experiencia, de interés y manifiesta ignorancia fue aún más evidente cuando se les preguntó sobre la Neutralidad de la Red, que no recibió respuesta, a pesar de haber sido tema de primeras planas en prácticamente todos los medios en el día”, escribió el analista en una columna que difundió a los medios.

En dicha columna, Piedras resumió el planteamiento que cada candidato y su plataforma partidista han hecho, referente al rol de las TIC y la inversión que el Gobierno debería hacer en esta materia. A decir del analista de The CIU, ningún candidato se ha pronunciado aún sobre el tema de derechos de autor y la propiedad intelectual en el mundo digital, lo cual es alarmante por las pérdidas económicas y de eficiencia derivadas de la violación de estos derechos.

A continuación se presenta el resumen de Ernesto Piedras sobre la propuesta de cada candidato:

  1. José Antonio Meade ha cubierto el mayor número de temas estratégicos sectoriales, incluso con la mayor integralidad y profundidad. Entre sus propuestas destaca el énfasis en el marco legal e institucional, pero sobre todo que ha sido el único de los contendientes que ha abordado el tema toral del sector de las telecomunicaciones: la competencia en los mercados. Otra de las propuestas de Meade es la creación de una Secretaría de Telecomunicaciones. Sin embargo, ha referido de manera insuficiente tecnologías disruptivas, como blockchain y ciberseguridad.
  2. Ricardo Anaya ha hecho mención efímera pero vasta de varios de estos temas. Destaca su insistencia en el ámbito de tecnologías disruptivas (blockchain, big data, la nube), y gobierno digital, que contempla la e-Seguridad, e-Transparencia, e internet de las cosas. Sus áreas más débiles han sido el fomento al despliegue de infraestructura y el fortalecimiento de los Derechos Humanos a partir de promover la conectividad universal. Sus propuestas más originales son la del uso de blockchain para combatir la malversación de fondos gubernamentales, y el uso de internet para conectar a maestros extranjeros con alumnos de comunidades locales.
  3. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tiene mucho camino por recorrer en temas TIC. Sus menciones han versado principalmente sobre Gobierno Digital y Derechos Humanos, mientras que los temas que más pobremente se ha pronunciado son la ciberseguridad y tecnologías disruptivas. Destaca por ser el único en haber referido la conveniencia de más licitaciones de espectro radioeléctrico para su uso óptimo y eficiente.
  4. Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”. Sus propuestas concernientes al sector de telecomunicaciones y TIC han sido especialmente parcas y se han reducido casi únicamente a menciones ligeras al aprovechamiento de estas tecnologías para la educación. Los temas más desatendidos por el candidato son economía digital, ciberseguridad y privacidad de los datos.

Las posturas de los dos candidatos más fuertes en cuanto al uso de las tecnologías son opuestas. En lo que respecta a los empresarios, ¿qué crees que esperan? Si pudieras decirles “necesitamos puntualmente esto para el crecimiento del sector”, ¿qué sería?

JLZ: Hablando específicamente de tecnología, que poco hablan ellos en público y solo está en sus propuestas escritas, hay dos vertientes muy importantes.

Una de ellas habla con palabras de moda y nos dice que nos va a acercar la tecnología pero no dice cómo hará más transparente el tema del Gobierno. Tampoco da una propuesta específica de cómo aplicar la robótica, por ejemplo. Yo creo que no ven el tema de TI como algo importante en sus propuestas pero los que vivimos de TI sí lo hacemos, y si se impulsa a las empresas para que se suban a sistemas digitales, nuestro mercado se moverá. Si se promueve que las empresas usen sistemas como ERP para temas de control y que dejen atrás la hoja de cálculo o la hoja verde, esto va a generar movimiento económico en nuestro sector.

La otra tendencia fuerte, desde mi punto de vista, sí tiene un tema más organizado; habla de juntar empresas y sectores para que juntos desarrollen y validen, y vean qué conviene a nivel de zona geográfica y cómo mejorar sus industrias. Habla de continuar con el tema de transparencia digital del Gobierno, algo a lo que el país está muy atento, a los temas de qué se hace con el dinero que se recolecta, cómo se usa y dónde se pone para poder estar más tranquilos como ciudadanos. Veo muy completa esta propuesta en cuanto a la situación, la organización, la visión y hacer partícipe al sector industrial para mejorar de manera contundente.

Más allá de las Elecciones, el tema de seguridad y transparencia inquieta a la gente. Si hablamos de ciberseguridad, de privacidad y protección de los datos de los usuarios, ¿qué deberíamos buscar que haga el Gobierno para proteger la información que las instituciones tienen de los ciudadanos? ¿O qué tecnologías debe patrocinar el Gobierno para garantizar sus servicios?

JLZ: Al hablar de seguridad existen sistemas muy seguros que resguardan los datos, pero detrás del sistema hay un operador que sí puede ser infiltrado. Debemos buscar cómo el Gobierno genera la confianza necesaria en la población de que la información que tiene no será mal utilizada, pero no es un tema de si el sistema o el almacenamiento son seguros, sino de la confianza de lo que está sucediendo con los datos.

La nueva Ley de Seguridad Federal les permite acceder y ver todos los datos: quiénes somos, qué hacemos y cómo lo manejamos. Por un lado, si se trata de seguridad nacional, para rastrear comportamientos delictivos, es algo bueno, pero podrían usarse mal los datos con fines de acoso. El Gobierno tiene que aprender a vendernos que va a hacer buen uso de la información, que es confiable y que no abrirá los datos al primer trabajador que llegue a preguntarles por eso, sea quien sea. Es algo que tenemos que vivir y afrontar y mediante ejemplos fortalecer esa confianza.

En cuanto al Fiscal que quieren poner, si logran resolverlo de manera transparente, si consiguen a alguien completamente ajeno a los partidos, sin parentesco con funcionarios o políticos, va a ser un buen ejemplo para que nos digan que están haciendo las cosas de manera responsable, y si hay más ejemplos podremos dar el voto de confianza de que nuestra información es segura. Pero es algo muy complicado en nuestros días.

Y es algo en lo que tienen que trabajar los candidatos: dejar de ser esas personas que prometen mucho y luego no cumplen, o cumplen a su favor. Ya hay movimientos ciudadanos en todo el país exigiendo que los gobiernos locales sean transparentes en la rendición de cuentas. Si la población sigue exigiendo esto, los funcionarios se tienen que cuadrar a lo que el pueblo seguirá exigiendo.

Independientemente del resultado de las Elecciones, ¿cuál es la aportación de AK Consulting al sector de TI para apoyar a las empresas mexicanas en su camino hacia la digitalización?

JLZ: En nuestra firma vemos que hace falta mucho por hacer, vemos que el Gobierno puede mejorar muchos servicios, tener mayor transparencia y claridad en procesos, rendición de cuentas, y yo invitaría a la gente que trabaja en temas políticos a que vean que la tecnología es una herramienta que va a ayudar al país.

Quiero poner en contexto un poco de historia: al inicio del actual sexenio hubo un cambio de color de partido pero las empresas se dieron cuenta de que tenían que seguir invirtiendo y trabajando; no pueden estar a la expectativa de ver qué va a pasar.

Durante todo el sexenio hubo cambios importantes en los que se hablaba de una posible contracción de mercado, de proyectos detenidos y reducción en las inversiones. Desde AK Consulting vimos que sí hubo algunas empresas de vieja escuela que estaban a la expectativa de ver qué pasaba con la situación política del país para ver si invertirían o no, y en qué, pero también hubo muchas empresas de la nueva escuela que dijeron pase lo que pase tengo que seguir invirtiendo, creciendo y apoyando el desarrollo de mi empresa y mi industria.

Vimos movimiento y esperaríamos que para el siguiente cambio esa responsabilidad de los empresarios continúe, que no se detengan los proyectos esperando a ver qué pasa, para que no se detenga la economía, si yo me asusto y detengo mi economía afecto de manera directa o indirecta al país. Sea quien sea el que quede a la cabeza del país, si el sector industrial sigue desarrollando, invirtiendo en tecnología y trabajando como lo ha venido haciendo, creo que el paso puede ser transparente.

No debemos pensar que estamos en aquellos tiempos en los que el último sexenio del Gobierno en curso se congelaba todo y volvía a arrancar la economía hasta el primer semestre del nuevo sexenio. Esos cambios nos afectan demasiado y en este momento creo que la industria se ha dado cuenta de que si continúan trabajando y continúan con los proyectos, la afectación será menor. Claro que puede haber altibajos, conforme a los pronósticos de los analistas, pero al final del día si hacemos lo que tenemos que hacer, que es trabajar y seguir moviendo la economía, el impacto puede ser menor.

Una recomendación que me gustaría hacer sería “continuemos, sea cual sea el color que quede arriba, tenemos que seguir trabajando por México para no detener lo que hemos alcanzado”.

Este artículo se actualizó por última vez en junio 2018

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