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Digitalización, deuda pendiente en las empresas de América Latina

Un reporte de Grupo ASSA (gA) concluye que la transformación digital sigue siendo un reto importante para las empresas de la región.

A partir de información recopilada en empresas de primera línea de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México, pertenecientes a siete sectores industriales (Retail; bienes de consumo; recursos naturales; manufactura; ciencias de la salud; servicios financieros; y telecomunicaciones, transporte y logística) la firma gA (Grupo ASSA) presentó el reporte “América Latina 4.0: la transformación digital en la cadena de valor”, cuya principal conclusión fue clara: la transformación digital sigue siendo un reto importante para las empresas de la región.

En los próximos años la región crecerá a un ritmo más lento que en la década pasada, como consecuencia de la baja mundial en el precio de los commodities, por lo que necesita enfrentar el desafío de la productividad y competitividad industrial mediante una asimilación intensa de tecnologías digitales. Según el estudio, aunque el nivel de adopción de tecnologías digitales es alto entre las industrias, su impacto en la cadena de valor sigue siendo bajo.

Los resultados del informe señalan que mientras que un 75% cuenta con alguna forma de estrategia digital, su nivel promedio de preparación para implementarla apenas alcanza el 46%; por su parte, casi el 50% de los ejecutivos entrevistados admitió que las iniciativas digitales están aisladas en silos en lugar de extenderse a lo largo de la organización.

“Los esfuerzos de implementación de la digitalización de procesos son llevados adelante en funciones específicas (distribución, o aprovisionamiento) sin coordinación dentro de un marco integrador que incluya todas las actividades y funciones”, afirma Paul Dougall, vicepresidente de desarrollo corporativo gA.

En cuanto a las industrias con mayores avances en la digitalización, el informe puntualiza que se trata de las industrias de servicios, especialmente salud, finanzas y telecomunicaciones, las cuales alcanzaron un grado de sofisticación superior; mientras que las extractivas, en particular minería, petróleo y gas, están avanzando a paso más lento. 

Paul Dougall, gA

Dougall señala que La transformación está lejos de ser un asunto eminentemente tecnológico. “Tiene que ver con la competitividad y con tener la mejor gente para continuar avanzando. Latinoamérica necesita abordar el desafío de la competitividad industrial y productiva a través de una intensa asimilación de tecnologías digitales y una visión cross business. Juntar el mundo nuevo con el mundo viejo es un gran desafío, y de eso dependerá quién va a sobrevivir, pero para eso primero es necesario cambiar la visión de las empresas y el compromiso de la alta gerencia (top management).

Si bien –y por caso– la región tiene una muy alta penetración de redes sociales, en la productividad, las tecnologías digitales aún no tienen el impacto que se espera. “Para mostrar mejoras en la productividad, es necesario que la adopción de tecnologías digitales se combine con un trabajo meticuloso de reorganización de procesos, restructuración de la organización y capacitación de los recursos humanos. Para subrayar, los viejos modelos operativos, en su mayoría prevalentes en la región, ya no son viables, incluso luego de adquirir tecnologías digitales del primer nivel. Implementar estas tecnologías por sí solas no resuelve la cuestión, sino que es necesaria la transformación entera del modo de hacer el negocio” añade Raúl Katz, director académico del estudio.

Del estudio se desprende que la digitalización está afectando la forma en la que las principales empresas de la región compiten y crean valor sostenible a través de cinco temáticas clave:

  1. Nivel real de digitalización en la cadena de valor
  2. Desempeño en diferentes sectores industriales en materia de digitalización
  3. Factores que facilitan u obstaculizan la competitividad mediante la transformación digital
  4. Nivel de preparación de las empresas para una iniciativa de transformación digital
  5. Implicaciones para el liderazgo de estas compañías

Digitalización en acción

Según Dougall, la reorganización implica redefinir los procesos de una organización considerando las plataformas digitales como insumo esencial. “No se trata de digitalizar procesos de negocio manuales, sino de “repensar” completamente los mismos en el marco de la digitalización. Esto incluye la reingeniería de procesos de abajo a arriba.”

Frecuentemente, los modelos organizativos han sido desarrollados con anterioridad a la introducción de tecnologías digitales en la empresa. “La reestructuración de la organización implica redefinir funciones, fronteras e interacción entre funciones. ¿Tiene sentido estructurar la organización como lo ha sido de manera tradicional sobre la base de procesos manuales, o es necesario reconsiderar los paradigmas originales de los modelos funcionales? Bajo el nuevo paradigma, es posible que las funciones hayan cambiado o exista un fusión de funciones (por ejemplo, acabar con la distinción entre ventas y servicio a clientes)”, agrega el ejecutivo.

El personal de la organización tiene la capacitación necesaria para operar en procesos manuales tradicionales, pero necesita ser entrenado en los nuevos modelos operacionales. “Esto requiere programas de entrenamiento intensivo a ser llevados adelante por quienes han diseñado los nuevos procesos de negocio digitalizados. Los esfuerzos de implementación de la digitalización de procesos son llevados adelante en funciones específicas (distribución, o aprovisionamiento) sin coordinación dentro de un marco integrador que incluya todas las actividades y funciones”, puntualiza.

Para facilitar la transformación digital, en definitiva, resulta esencial pensarla en el marco de la estrategia competitiva. “No se trata de una cuestión meramente técnica, sino de negocio. La digitalización por sí misma o como iniciativa que responde meramente a la imitación de otros jugadores nunca se traduce en ventajas competitivas y es un recurso malgastado”, concluye Dougall.

Este artículo se actualizó por última vez en enero 2016

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