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Ventajas e inconvenientes de los VDI offline: ¿Quién necesita la conectividad a escritorio virtual?

Una estrategia de VDI offline ayuda con iniciativas BYOD y facilita los trabajadores remotos o móviles, pero desconectar ese VDI causa problemas.

Cuando creamos un proyecto de virtualización de escritorio, hay una decisión que destaca entre las demás: si queremos VDIs sin conexión o escritorios virtuales conectados a la red corporativa.

¿Deberían los usuarios poder usar sus PCs virtuales incluso cuando no disponen de una conectividad de escritorio virtual con el resto de la empresa? Para algunos administradores de infraestructura de escritorio virtual (VDI), la respuesta es sencilla. Si el usuario necesita acceso a esa red corporativa entonces operar sin conectividad con el centro de datos carece de sentido.

Para otros, la decisión con respecto a VDIs sin conexión es algo más compleja. Es necesario considerar cuánto control necesitan los profesionales de IT sobre esos sistemas portátiles y si es necesario dar soporte a una estrategia de bring-your-own-device (BYOD).

¿Por qué desconectar?

Sin embargo, hay situaciones en la que los escritorios virtuales desconectados tienen sentido. Con un VDI offline, el disco duro virtual (VHD) y el software de virtualización asociado o el hipervisor se almacenan y ejecutan en un dispositivo físico, a menudo portátil, como un PC tipo netbook.

Esto permite a los usuarios poder ejecutar su escritorio virtual sin necesidad de disponer de conectividad con un centro de datos o un host remoto. Los usuarios pueden ejecutar aplicaciones locales, como procesadores de texto o suites de oficina, disponiendo de las mismas posibilidades que en un escritorio tradicional. Pero la pregunta es ¿Por qué no ejecutar un sistema operativo local  con aplicaciones instaladas localmente, en vez de hacerlo todo a través de un VDI?

Básicamente, la opción de usar un VDI offline viene dada por dos factores: portabilidad y gestión. Es mucho más fácil mover un VHD desde un equipo a otro que mover un  sistema operativo local y las aplicaciones que tenga instaladas. Es más, el VHD puede ser replicado en un VHD master en el centro de datos, permitiendo hacer una copia de seguridad de la máquina virtual (VM) cada vez que esté conectada al centro de datos.

Esta capacidad de replicación también permite a los usuarios poder trasladar su VM a otro equipo, como un PC de sobremesa en su oficina o en casa, o a un dispositivo móvil que se les asigne temporalmente. También hay notables beneficios para los departamentos de IT en la gestión de los VDI offline. Mediante la gestión del VHD master en el centro de datos, los profesionales de IT pueden enviar aplicaciones, actualizaciones y otros cambios a los dispositivos rápidamente. También pueden reforzar las política de seguridad y de control de accesos, y ejercitar control total sobre los ajustes y demás elementos del escritorio virtual – todo ello basado en la sincronización de VHD con las copias master del centro de datos.

Otras ventajas de usar un VDI offline son la reducción de carga en el centro de datos, dado que el hipervisor se ejecuta en un PC local en vez de en un servidor. Las necesidades de almacenamiento también se reducen, gracias a que la tecnología de de-duplicación reduce la huella del VHD.

Sin embargo, también hay algunas desventajas en la falta de conectividad al escritorio virtual. Dependiendo de las aplicaciones que se ejecutan y las necesidades del hipervisor, el sistema remoto puede necesitar una cantidad notable de potencia y almacenamiento para poder ejecutar de forma efectiva la VM. En muchos casos, esto se traduce en que los equipos de escritorio de bajo nivel, los portátiles y netbooks pueden no ser capaces de ejecutar una sesión VDI offline.

Por otra parte también supone una carencia de control continuado y unos requisitos de soporte más complicados. Cuando la VM se ejecuta sin conexión, el personal de IT no tiene la capacidad de saber qué se está ejecutando en el sistema y no tiene control directo sobre dicha VM. De hecho, las herramientas tradicionales de soporte, como el acceso y control remotos, no están disponibles para poder resolver incidencias.

Beneficios del VDI offline

Quizá los factores más significativos que se ocultan entre la selección de un VDI offline frente a un VDI tradicional y con conexión tienen que ver con la experiencia del usuario final y con las cuestiones relacionadas con el despliegue del sistema. Para determinar qué planteamiento puede funcionar mejor en su entorno, veamos qué puede ofrecer un VDI conectado y cuáles son sus requerimientos.

Un VDI conectado usa el sistema tradicional de ejecutar todo desde un sistema central, de modo que los clientes no son más que meros terminales “tontos”. Toda la actividad de CPU, de procesamiento y demás actividades de computación se realizan en una VM que se sitúa en un host del centro de datos.

La gran ventaja de un VDI conectado es la capacidad de gestión, que se ve favorecida por la consistencia presente en las VMs. Dicho de otro modo, todos los usuarios pueden esperar una experiencia similar. Algo que funciona bien con las masas, pero que falla a la hora de satisfacer a quienes tienen necesidades concretas, a quienes tienen que ejecutar aplicaciones especializadas, o necesitan poder controlar los ajustes del escritorio, etc.

Entre las ventajas de un VDI conectado se incluyen un mejor control de recursos, una seguridad mejorada, mejor gestión de licencias, soporte más sencillo y mejora en la gestión de datos – aunque también tiene sus inconvenientes.

Por ejemplo, una estrategia de VDI conectado requiere de una conexión persistente entre el host y el cliente final. Por tanto, carece de capacidad de portabilidad. Además, el rendimiento del sistema en general es dictado por los recursos disponibles en el centro de datos. El rendimiento del servidor, el número de VMs y  demás aspectos, afectan el rendimiento de la VM y como consecuencia la experiencia del usuario de escritorio virtual.

Si es necesario dar soporte a los usuarios remotos o móviles, o usar un sistema BYOD, el VDI offline es una posibilidad. Sin embargo, si las aplicaciones tradicionales instaladas en los equipos portátiles son suficientes para los trabajadores móviles, quizá no sea necesario.

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