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Guía de startups: No tema afinar sus objetivos estratégicos

Tras lanzar nuestro nuevo negocio, las señales apuntaban al éxito. ¿Por qué sentimos entonces que perdimos de vista nuestros objetivos estratégicos?

Estaba sentado en la sala de conferencias el otro día, con mi computadora y mi cuaderno de dibujo, trabajando en la estrategia de interacción con el usuario de un cliente nuevo, cuando uno de mis socios de negocios, un amigo de mucho tiempo, vino con esta mirada en su rostro que yo describiría como semipreocupado. Cerró la puerta tras él, y se dejó caer en la silla como si sus rodillas hubieran cedido y se sentó allí en silencio. Le di un minuto y finalmente le pregunté, solo para dejarlo allí afuera, que dijera lo que tenía en la mente.

"Creo que estamos perdiendo el foco”, dijo.

Cuando él viene a mí con este aspecto, por lo general me río un poco y trato de darle la vuelta a cualquier cosa por la que él esté preocupado hacia algo constructivo o positivo (él hace lo mismo para mí.) Pero esta vez, mi cara debe haberme traicionado, porque conforme ahogaba una risa su mirada de preocupación se volvió de alarma. Aunque no pude poner mi dedo en lo que me había estado molestando en los últimos días, ahora me daba cuenta de que yo también estaba preocupado de que estábamos perdiendo foco, a pesar de muchos signos externos de éxito.

El hecho es que nuestro negocio está empezando a despegar y todos estamos trabajando en varios proyectos a la vez. Estamos creciendo en el tamaño del equipo, por lo que estamos tomando hojas de vida e investigando candidatos. Estamos en el proceso de empacar nuestra pequeña oficina para ir a un lugar más grande cerca de Midtown Memphis. Y estamos en el proceso de finalizar  nuestra marca y mensaje para el próximo lanzamiento. Todo parece ir por buen camino.

Entonces, ¿de qué se trataba esa sensación molesta? Nos dimos cuenta de que habíamos perdido de vista el proverbial bosque en nuestra carrera a través de los árboles. En este caso, empezamos a darnos cuenta de que con la carga de los proyectos que estábamos trabajando, había pasado semanas desde que habíamos hablado de los objetivos estratégicos de nuestra empresa.

Recalibrar las metas estratégicas para salvar los objetivos actuales y futuros

Como suele ser el caso con las nuevas empresas, las metas y los objetivos estratégicos cambiarán basados en razones tales como cambios en la tecnología, los deseos y las direcciones de las necesidades de los clientes, o simplemente por un cambio en la propia visión final del juego. Para nosotros, nuestros objetivos estratégicos a largo plazo eran proporcionar a nuestros clientes con una gran cantidad de ofertas que lograran una transformación digital total. Sin embargo, con nuestra lista de clientes actual y creciente, no estábamos aterrizando los trabajos más grandes que caben en este estado final. En cambio, estábamos trabajando en muchos proyectos tácticos relacionados con el rediseño y redefinición (modernización) de la presencia web y la participación del cliente (engagement). De lo que mi astuto socio de negocios se había percatado era que nuestro mensaje corporativo estaba diciendo una cosa, pero lo que nuestros nuevos clientes necesitaban era algo un poco más cerca del suelo.

Así que ahora que teníamos que encontrar la manera en que los árboles otra vez se volvieran un bosque. Tomamos algunos marcadores de borrado en seco y empezamos a listar nuestra estrategia y objetivos a largo plazo. Reunimos a nuestros otros socios y tuvimos una asamblea para asegurarnos de que todavía estábamos en la misma página y entendimos cuáles eran las áreas de responsabilidad de cada persona; revisamos los objetivos asociados y las asignaciones de tareas  necesarias para alcanzar las metas de éxito de nuestra empresa.

Ahora hemos reajustado nuestro mensaje corporativo no solo para que resuene con nuestra base de clientes y sus necesidades tácticas actuales, sino también para mostrarles cómo estas soluciones actuales son la base de las transformaciones estratégicas más grandes que esbozamos en los objetivos originales a largo plazo de nuestra empresa.

La picazón de los seis meses

Aquí está la realidad: En cada startup, en algún momento alrededor de la marca de los cuatro a seis meses, la mayoría de los objetivos estratégicos que ha definido tan cuidadosamente han dado paso a las actividades tácticas de construcción del negocio. Si me permite cambiar las metáforas, vamos a dejar los bosques por el momento. Una casa de ladrillo está hecha de ladrillos puestos individualmente. En algún momento, usted tiene que dejar el diagrama de arquitectura en la mesa y empezar a construirla ladrillo por ladrillo. Para la mayoría de las empresas, eso por lo general implica la adquisición de clientes y proyectos más pequeños, y trabajar de manera que todos metan las manos para cumplir con los compromisos. Conforme pasa el tiempo, los pequeños proyectos crecen en tamaño, al igual que su equipo y su empresa.

Así que, por todos los medios,céntrese en la rutina diaria de construir su negocio. Pero tenga en cuenta que la rutina táctica, cuando no se controla, puede conducir a una desviación importante del plan empresarial original de su negocio. Esto no es necesariamente algo malo, ya que, a veces, la habilidad de adaptarse puede traer algo nuevo y objetivos estratégicos inesperado que podrían ser mejores que lo que fue diseñado originalmente. A la inversa, regresando a la construcción de ladrillo, también puede terminar con una pared de diez pies de alto, más alta que la otra, y sin forma de unir las dos. Mediante la implementación de algunos controles de procesos generales,  puede asegurar que la visión estratégica (el bosque) no está siendo oscurecida por las tácticas (los árboles). Trate de tener reuniones semanales de socios o exhibir la definición de éxito de la compañía en la sala de descanso, junto a la cerveza. ¡Salud!

Sobre el autor: Bryan Barringer es un experto en movilidad empresarial independiente y orador reconocido, especializado en la adopción del usuario, el diseño UX/UI y la participación de los consumidores. Un emprendedor en serie, Bryan fundó recientemente ThinkDigital, que ayuda a las empresas a dar el salto al negocio digital. La firma, con sede en Memphis, Tennessee, construye, soluciones multicanal para las empresas enfocadas en el consumidor, con ingeniería social coordinada e integraciones de sistemas de back-office para una transformación digital total.

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