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Este artículo es parte de nuestra guía: Guía Esencial: Aumenta el uso de servicios y aplicaciones en la nube

Aplicaciones basadas en nube presentan duros desafíos de integración

Aunque las aplicaciones de SaaS ahora son indispensables para muchas empresas, su falta de flexibilidad todavía presenta un desafío en cuanto a integración y administración.

Hoy es difícil encontrar una compañía que no use al menos alguna forma de computación en la nube, particularmente SaaS.

Sin embargo, a medida que la tecnología en la nube evoluciona, también lo hacen los desafíos que enfrentan los equipos de operaciones de TI para administrarla de manera efectiva.

La tecnología de nube existió mucho antes de que alguien usara el término. Se vio una gran aceptación con la aparición de servicios de correo electrónico gratuitos y de consumo, como Microsoft Hotmail y Google Gmail, y esos proveedores no fueron los primeros. Estas aplicaciones basadas en la nube suscitaron cierta preocupación entre los departamentos de TI, quienes debatieron si deberían permitir que el personal los use, y cómo abordarían los posibles problemas relacionados con la fuga de datos y la seguridad.

En la actualidad, los equipos de TI tratan problemas similares, pero a una escala mucho mayor. Casi cualquier aplicación que se le ocurra, tanto en el mercado de consumidores como de empresas, está disponible como SaaS. A menudo, las unidades de negocio implementarán estas aplicaciones basadas en la nube antes de alertar a los equipos de TI. Incluso con políticas establecidas, puede ser difícil persuadir al personal para que no se sumerja en estos servicios sin la participación de TI. Esta tendencia, conocida como TI en las sombras, se ha convertido en una frustración común para el personal técnico.

Además, las aplicaciones de SaaS generalmente ofrecen ahorros de costos en comparación con el software local y brindan acceso rápido y bajo demanda a los recursos. Pero los equipos de TI todavía tienen que resolver los problemas relacionados con la integración con los sistemas heredados existentes; en realidad, muchas aplicaciones basadas en la nube pueden ser menos flexibles que el software establecido con el que hemos trabajado durante mucho tiempo. Por ejemplo, con SaaS, no tiene acceso completo a lo que está debajo de la cubierta de la aplicación, lo que limita su capacidad de ajustar la configuración para adaptarla a sus necesidades específicas.

La nube, incluyendo SaaS, generalmente comienza como una respuesta sólida a un problema en particular, pero los equipos no siempre anticipan estos desafíos desde el principio.

El modelo híbrido trae nuevos obstáculos para operaciones

Recientemente, hemos visto proveedores tratar de abordar la naturaleza en silos de la nube y las aplicaciones locales. Microsoft, por ejemplo, ha realizado un gran esfuerzo en la administración de identidades con Azure Active Directory, que proporciona un inicio de sesión de usuario centralizado, tanto para aplicaciones locales como basadas en la nube. Esto ayuda a minimizar las cargas de administración para TI, como el restablecimiento de contraseñas, y también agiliza la administración y seguridad de las cuentas. Microsoft también ha tomado medidas para respaldar un modelo de nube híbrida más integrado con servicios como Office 365.

Pero, a pesar de estos esfuerzos, la administración de aplicaciones en la nube sigue siendo una bestia completamente diferente para los equipos de TI en comparación con los entornos locales. Claro, hay algunas similitudes pero, en general, los dos enfoques siguen siendo muy diferentes. Por ejemplo, los equipos de TI deben acercarse a Office 365 como una plataforma accesible desde cualquier lugar. Este cambio de mentalidad les exige olvidar los firewalls y, en cambio, enfatizar la autenticación multifactorial y el acceso condicional. Los usuarios finales también podrán acceder a las aplicaciones SaaS desde sus teléfonos móviles, lo que hace que la protección contra fuga de datos sea otra prioridad. Es posible poner en cajas de arena las aplicaciones en la nube para controlar qué puede entrar y salir, pero, una vez más, la mayoría de los equipos de TI no se preocuparon por esto en relación con los dispositivos que permanecían seguros dentro de los límites de una LAN corporativa.

No hay una respuesta simple

Todo esto se reduce a una gran pregunta: ¿Cómo se ocupará su equipo de TI de este entorno de aplicaciones extendido, al mismo tiempo que mantiene los sistemas locales existentes? No hay una respuesta fácil. A corto plazo, tendrá que perfeccionar las nuevas tecnologías de la nube para intentar implementarlas correctamente. Si no lo hace, terminará con un lío para limpiar, como aplicaciones no conectadas que los usuarios administran por sí mismos, sin el adecuado gobierno de datos.

Tómese el tiempo para probar cuidadosamente sus nuevas aplicaciones basadas en la nube y conozca los matices de su administración. Además, vea si una implementación de SaaS es una oportunidad para reemplazar los sistemas heredados que gravan a TI. Actualice y automatice cuando sea posible, para que pueda dedicar más tiempo a aprender y hacer el trabajo divertido, en lugar de tareas tediosas y repetitivas.

Este artículo se actualizó por última vez en julio 2018

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