El almacenamiento SSD ofrece más por menos en lo que a energía se refiere

John Hilliard, Contribuidor

Los administradores de TI conocen dos verdades irrefutables: el flujo de datos nunca se acabará, y el costo de la energía nunca bajará.

Sin embargo, el almacenamiento SSD puede ayudar a mantener a raya los costos de energía de los centros de datos, mientras se gestionan crecientes cantidades de datos. Especialmente porque la opción simple –apagar un equipo cuando no lo necesitamos, igual que una lámpara en una habitación vacía– no se ajusta normalmente a la necesidad de disponibilidad durante las 24 horas del día que se espera de las empresas de TI.

"A corto plazo, ampliar el enfoque para evitar el desperdicio de energía (p.e. apagando aquello que no se usa) para hacer un uso más efectivo de los recursos disponibles… el almacenamiento SSD (disco de estado sólido) es una buena forma hacer más trabajo con una cantidad de energía y una huella ecológica determinada, y cuando lo evaluamos desde el punto de vista de los costos o de la productividad, resultan una verdadera ganga”, afirma Greg Schulz, autor de The Green and Virtual Data Center. "Sin embargo, debe tenerse en cuenta que esta tecnología también debe combinarse con la optimización de las necesidades de espacio y las demás tecnologías disponibles.”

Centros de datos 24/7 – a qué precio

De acuerdo con información de IDC Corp., la cantidad de datos creados y replicados no deja de crecer: frente a los 1.8 billones de gigabytes gestionados en 2011, Cisco Systems estima que los centros de datos de todo el planeta pueden llegar a gestionar nada menos que  4.8 zettabytes a finales de 2015. Cisco también indica que, desde 2008, la mayor parte del tráfico de internet se ha creado o ha concluido en un centro de datos.

Gestionar todos esos datos tiene un costo. La firma de consultoría e investigación McKinsey & Company ha descubierto que el costo de gestionar un centro de datos podría equivaler a la mitad de la huella de carbono de toda la empresa, además de que el costo para crear un centro de datos corporativo a gran escala pasó de ser de unos $150 millones de dólares en 2003 a $500 millones de dólares en 2008. Mantener activos estos centros de datos requiere de la energía necesaria suficiente para mantener a 26,000 hogares, según los estudios de la empresa.

Otro estudio de Greenpeace estima que los centros de datos consumen entre el 1.5% al 2% de la energía mundial, y que ese consumo crece a un ritmo del 12% anual. Este grupo ecologista también denuncia que el consumo total de energía de los centros de datos fue de 330,000 millones de kilovatios/hora en 2007, una cantidad cercana a la demanda eléctrica total del Reino Unido.

Todo este consumo eléctrico se traduce en una enorme huella ecológica. McKinsey afirma que los centros de datos mundiales generaron nada menos que 80 megatoneladas de dióxido de carbono en 2008, y estiman que esta cantidad crecerá hasta las 340 megatoneladas en 2020. En términos comparativos, la cantidad de dióxido de carbono generada por Argentina en este periodo fue de 142 megatoneladas, según el mismo informe. Greenpeace denuncia que muchas de las grandes empresas tecnológicas –incluyendo Google, Apple, IBM, HP y Facebook– todavía dependen del carbón como fuente de energía.

Almacenamiento de Estado Sólido

Dennis Martin, fundador y presidente de Demartek, ha disertado sobre el potencial de ahorro de energía que ofrecen los sistemas de almacenamiento sólido en comparación con los discos tradicionales equivalentes.

En un seminario de 2012, Martin comentaba que un disco de 3.5 pulgadas de 15k consume de 13 a 19 vatios cuando está en uso, y de 8 a 14 vatios cuando está en reposo. También indica que cada vatio usado por el equipo informático requiere de otro vatio adicional para su refrigeración.

En términos comparativos, el disco SSD usa de 1 a 8 vatios durante su uso, y apenas medio vatio cuando no está en uso, según indica Martin.

"Si está pensando en ser más ecológico, los discos SSD son una gran ayuda para lograrlo”, afirma Martin. “Y si su proveedor eléctrico se presenta y dice ‘No podemos darle más energía, tendrá que hacer algo al respecto’ entonces la tecnología SSD es la mejor opción.”

Pero las preocupaciones respecto al impacto ambiental y la eficiencia de los centros de datos de los últimos años han dado lugar a la aparición del "greenwashing" – una práctica que pretende posicionar un producto o servicio como algo más ecológico de lo que es en realidad.

"Algunos fabricantes han tratado de jugar con el aspecto ‘verde’ de la tecnología SSD, de los HDD [discos duros tradicionales] y también de los HDD híbridos. Sin embargo, el bombardeo de mensajes ecologistas en los últimos años ha hecho que muchos de estos mensajes caigan en saco roto”, afirma Schulz. “Los vendedores pueden hacer un... mejor trabajo comunicando el valor, no solo de la eficiencia de almacenamiento, sino también de su capacidad y efectividad para realizar mucho más trabajo por unidad energética, al tiempo que mantienen y mejoran los servicios de mantenimiento, el tiempo de respuesta y la disponibilidad”.

Costo total del almacenamiento SSD

Según Schulz, comparar un SSD con un HDD para hacer un estudio ROI energético puede ser difícil, pero no imposible.

"Por ejemplo, si tenemos 16 HDDS de 2.5 pulgadas y 15k cada uno, consumiendo 8 vatios para obtener unos 3.520 IOPS, y los remplazamos por un par de discos DDF de 2.5 pulgadas (reflejados) gastando 5 vatios cada uno, hablamos de un ahorro anual de energía de 118 vatios”, escribe en un correo electrónico dirigido a SearchSolidStateStorage.com, publicación hermana de SearchDataCenter.com en español. "Sin embargo, sobre la base de un año estamos hablando de 1,033 Kwh, lo que a unos 20 céntimos por Kwh nos ahorra unos $207 dólares al año.”

A continuación, compara el costo de las propias unidades. “Digamos, por estimar, que las dos unidades SSD cuestan $1,000 dólares cada una, con un total de $2,000 dólares, y pueden ser instaladas en los sistemas de almacenamiento actuales sin ningún costo adicional. Si realizamos un análisis ROI sobre estas cifras vemos que el periodo necesario para cubrir ese costo es de 9.5 años”, escribe. “Ahora bien, debemos tener en cuenta que el tipo y el precio de los SSD, así como su tamaño y cantidad, es variable. Por lo tanto, el número de discos HDD también puede variar. Y por lo tanto el ROI puede ser mucho menor cuantos más HDD se sustituyan. Si tomamos como base el ROI, este puede reducirse a solo un par de años, si no menos, en función de la configuración.”

Eficiencia energética es igual a productividad

En los últimos tiempos el almacenamiento energéticamente eficiente no ha sido más que una herramienta que las empresas pueden usar para cubrir la demanda de sus operaciones. “Tenga en cuenta que no hay muchos datos sobre este campo, por lo que los diferentes ahorros energéticos que se produzcan en las operaciones de la empresa pueden permitirles crecer sin necesidad de exceder su huella ecológica,” indica Schulz. “Aunque los problemas medioambientales son importantes, también lo son las cuestiones económicas, especialmente si consideramos que los incrementos en las cantidades de datos a gestionar necesitarán de más energía para poder alimentar los recursos de TI. Este crecimiento requiere de un uso eficiente de la energía a fin de poder obtener más resultados por cada vatio de energía utilizado”, opina.

“El desafío al que nos enfrentamos no es cubrir las exigencias de contaminación por CO2 o de otros gases de efecto invernadero, ni tampoco las cuestiones de coste energético. El auténtico desafío es mantener una demanda continuada que cada vez precisa de más recursos (servidores, almacenamiento, redes, puestos de trabajo, monitores, etc.) en un entorno físico que también tiene que ser debidamente refrigerado,” concluye Schulz.

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