Cambios en la licencia de Windows 8 de Microsoft no consigue su objetivo de simplificar

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Cambios en la licencia de Windows 8 de Microsoft no consigue su objetivo de simplificar

Stuart J. Johnston, Periodista senior

Durante este mes, Microsoft ha publicado una actualización del documento de licencia de Windows 8 Enterprise, destinado a hacer el documento menos legalista y más fácil de entender por parte de los consumidores.

Sin embargo, Microsoft ha simplificado el acuerdo omitiendo y cambiando términos de un modo que ha hecho que el acuerdo de derechos de uso del producto (Product Use Rights - PUR) de Windows 8  publicado en agosto 2012 sea aun más confuso de lo que era antes, tal y como indica Paul DeGroot, consultor principal en Communications LLC de Camano Island, Washington, una asesoría de licencias.

Por ejemplo, si leemos el nuevo, “simplificado” PUR,  nos encontramos con que el usuario no puede ejecutar Windows 8 en una máquina virtual (VM) ya que la licencia del nuevo sistema operativo se limita solo a su uso en un equipo físico. El texto anterior que autorizaba el uso de Windows 8 en una VM ha sido eliminado. Este derecho estaba claro en la licencia de Windows 7, pero no en la de Windows 8, indica DeGroot.

Windows 8 es la primera versión de escritorio del SO que incluye el hipervisor Hyper-V. Si tomamos la licencia al pie de la letra, un usuario que quiera instalar Windows 8 en un hipervisor en lugar de en un equipo físico necesitará añadir la opción de Garantía de Software al sistema operativo de Windows en su PC, apostilla DeGroot.

Muchos técnicos de IT virtualizan Windows de modo que si el sistema operativo se corrompe es mucho más sencillo poder recuperarlo. Por otro lado, una VM es más fácil de usar como plataforma de pruebas.

Además, el nuevo PUR elimina los términos que permitían a los usuarios hacer instalaciones remotas de Windows 8 a través de la red, una práctica habitual entre los profesionales de IT por el ahorro de tiempo y dinero que supone al necesitar de menos personal, comenta DeGroot. Para poder instalar una máquina virtual de Windows 8, necesitaríamos contratar la Asistencia de Software para Windows ($30 - $55 anuales), comprar un Acceso a Escritorio Virtual ($88 - $100 anuales) o suscribirnos a Windows Intune ($116$ - $132), comenta.

No hay ningún cambio en los derechos de virtualización de los usuarios que adquieren la actualización de Windows 8 Pro a través del programa de Licencias Masivas de Windows frente a los que existían en el programa de Licencias Masivas de Windows 7 Profesional, indican desde Microsoft. “En un esfuerzo para condensar y simplificar los términos de uso del programa, ya sea en un equipo virtual o físico, el derecho de poder hacerlo está ahora implícito dentro de los derechos del usuario”, informa la empresa.

Un cambio similar también aparece en el texto que habla de las redes. La sección relativa a instalaciones en red ha sido eliminada del PUR debido a que el acuerdo de uso permite directamente la distribución del software, haciendo innecesario el expresarlo concretamente, según informa Microsoft.

“Pero Microsoft podía haber ofrecido un mejor servicio si hubiese aclarado previamente a sus clientes todos estos cambios, especialmente porque el lenguaje implícito puede llevar a confusiones, y en consecuencia, a pagar licencias más caras”, afirma DeGroot. “No creo que incluir derechos implícitos en un contrato sea algo satisfactorio, especialmente cuando existen textos previos en una cuestión concreta”, indica. “Los consumidores deben tener una mejor orientación ante tales cambios”.

Hacer ciertos derechos del usuario implícitos puede también puede provocar violaciones involuntarias de la licencia. “Microsoft puede – y lo hará- exigir pagos adicionales a los clientes conforme a las reglas implícitas allí donde no haya una base concreta para esa exigencia” defiende DeGroot. Otros profesionales afirman que el lenguaje de las licencias de Microsoft necesita ser simplificado, ya que los anteriores acuerdos de licencia de usuario final eran tan precisos y complejos que podían llegar a ser totalmente opacos.

"En el lenguaje siempre debe haber un equilibrio entre la precisión y la complejidad,” añade Mark Eisenberg, director de Fino Consulting LLC en Nueva York, firma consultora de IT. "Están emitiendo una licencia que permite al usuario instalar el programa en un equipo físico o una máquina virtual [sin limitaciones en el host de esa VM]”, comenta. “¿Puede haber algo más sencillo que eso?”

“Sigue siendo más seguro tener todos nuestros derechos contractuales escritos en blanco y negro”, replica DeGroot, de Pica Communications. “Deberíamos tener esa confirmación por escrito, e idealmente, una modificación del contracto que garantice de forma explícita esos derechos implícitos existentes en el contrato”, concluye.


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