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En políticas de nube, no todas las compañías son iguales

En Symposium 2017, Gartner contempló el futuro de TI solo en la nube, pero una encuesta informal entre los asistentes reveló que muchas empresas aún no han adoptado una política basada en la nube.

El gurú de la nube, Daryl Plummer, tuvo algunos números importantes para compartir con los CIOs y otros profesionales de TI en Symposium/ITxpo de Gartner en Orlando, Florida, a principios de este mes: para fines de año, el 77% de las organizaciones habrá adoptado algún tipo de computación de nube. Y para 2019, casi el 90% usará la nube.

"Primero nube es el mantra del día", dijo Plummer, socio de Gartner y jefe de investigación. Se estaba refiriendo a la política que muchas organizaciones están adoptando y que les exige elegir la computación en la nube para nuevas iniciativas tecnológicas, a menos que exista alguna razón, regulatoria o no, para no hacerlo. "Quizás lo siguiente sea solo nube. Pero hoy todavía estamos en modo de primero nube".

Bueno, algunas organizaciones lo están haciendo, y están abriendo un camino en la nube, buscando e incluso cosechando beneficios jactados, como costos operativos más bajos, mantenimiento casi nulo, y la capacidad de experimentar rápidamente y escalar hacia arriba o hacia abajo en respuesta a incluso la demanda empresarial más veleidosa.

Sin embargo, a juzgar por los líderes de TI que asisten a la conferencia, las organizaciones de hoy varían ampliamente sobre si han adoptado una política de nube, los tipos de servicios en la nube que han adoptado, el ritmo al que los adoptan, y cómo los están desplegando. Y algunos están –para usar el término de Plummer– persistiendo en la fase de "tal vez nube".

El analista de Gartner, Daryl Plummer, analiza el estado de la computación de nube en 2017 en el Symposium/ITxpo de Gartner en Orlando, Florida.

'Un habilitador'

PBF Energy, por ejemplo, una compañía de refinación de petróleo en Parsippany, Nueva Jersey, se encuentra en una "industria muy conservadora", dijo el director de aplicaciones Yael Urman, y acaba de comenzar a trasladar partes de TI y de sus operaciones de negocios a la nube.

La compañía utiliza una implementación de infraestructura en la nube de Amazon Web Services como un archivo, y se movió a la aplicación en la nube de Workday para recursos humanos hace unos meses. Más allá de eso, las aplicaciones de negocios están en servidores físicos, y todavía no hay una estrategia para pasar a la nube, dijo Urman.

"Anteriormente nos gustaba todo local, y ahora entendemos que hay más opciones y debemos considerarlas", dijo.

De hecho, PBF Energy está reflexionando sobre una política basada en la nube. Ahora, por ejemplo, la compañía usa el sistema de planificación de recursos empresariales de SAP, un software tradicional y vinculado al servidor. Pero cuando llegue el momento de renovar el hardware en el que se encuentra el software, puede considerar cambiar a un servicio de infraestructura en la nube y construir el ERP sobre eso.

Cambiar el enfoque de TI de la empresa a la nube sería adecuado para PBF Energy, dijo Urman, porque la empresa crece por adquisición, por lo que la potencia de cómputo podría aumentar fácilmente a medida que se agreguen refinerías.

Y la nube tiene sentido de negocios, indicó. En la actualidad, PBF Energy engancha sensores en el equipo de campo a la internet de las cosas conectadas a dispositivos para obtener información sobre el desgaste de las máquinas. En el futuro, tecnologías como la inteligencia artificial, que requiere capacidad de almacenamiento y poder de procesamiento que la nube puede proporcionar, podrían superponerse para refinar los esfuerzos de recopilación de datos y permitir tomar decisiones más inteligentes sobre el reemplazo de piezas, ahorrando potencialmente cientos de millones de dólares. La nube por el bien de la nube es el camino equivocado, argumentó Urman.

"Creo que la nube no es un objetivo, sino un facilitador", dijo. "Mi objetivo es aportar valor o agregar a las ventas y al balance final".

Exploración de la nube

Bill Schneider también pertenece a la industria del petróleo y el gas, que va lenta hacia la nube. Y al igual que Urman, el vicepresidente de TI de Pioneer Energy Services en San Antonio, está observando las tecnologías de nube para algún día albergar y procesar grandes cantidades de datos de sensores, y aprovechar el nuevo valor de negocios.

Pero la compañía, que ofrece servicios de perforación y pozos, tiene mucho camino por recorrer. Tiene una implementación de nube privada, y está probando aplicaciones en la nube pública "para obtener una mejor comprensión de cómo podemos mover parte de nuestra infraestructura crítica allí". En cuanto a los datos o aplicaciones críticos actuales de la compañía en la nube pública: "Todavía no hemos dado ese salto", dijo Schneider.

Pioneer Energy Services aún no ha aprovechado la nube para un uso popular: probar cosas nuevas. Pero Schneider no ignora la sabiduría de hacer innovación en la nube sobre la alternativa: comprar un servidor, configurar redes y desarrollar software.

"Ahí es donde lo pondríamos, honestamente", dijo. "Si tuviéramos que desarrollar algo, especialmente en el espacio digital, creo que tiene que vivir en la nube".

Política de nube en movimiento

BECU, la cuarta cooperativa de crédito más grande de los EE. UU., está más avanzada en el camino hacia la nube. Julie Wesche, vicepresidenta de operaciones tecnológicas de la institución financiera en Tukwila, Washington, está trabajando para "salir del negocio de centros de datos".

Eso implica examinar toda la gama de opciones ‘como servicio’ –software, infraestructura y plataforma centrada en el desarrollador– y determinar dónde encajarían en las operaciones de TI de BECU, dijo Wesche. La compañía también está considerando la posibilidad de utilizar instalaciones de colocación, o colos –centros de datos que alquilan espacio físico para servidores, alimentación y refrigeración– para otras partes de su entorno de TI.

Hasta ahora, Wesche ve mucho espacio para más SaaS: Recursos Humanos y reclutamiento son buenos partidos, por ejemplo. Las aplicaciones que requieren enclaustramientos de colocación son menos. Entre ellos se incluyen los sistemas con información que no se puede mover a la nube debido al cumplimiento normativo, porque la información es demasiado sensible o porque la tecnología no es compatible con la del proveedor de la nube.

"Estamos teniendo muchas conversaciones con proveedores", dijo Wesche. La cooperativa de crédito ha convencido a algunos proveedores para que desarrollen aplicaciones para la nube. Los sistemas heredados, sin embargo, no irán hacia allá. "Algunos de ellos, por lo que son, los proveedores no los soportarán".

BECU tiene un 26% en la nube y más del 90% virtualizado, y eso la está ayudando a convertirse en una organización centrada en la nube, post-centro de datos, manifestó Wesche. ¿Podría alguna vez llegar a la marca de todo en la nube, o cerca de ella?

"Por allí, por allí. Creo que terminaremos con una mayoría en la nube durante los próximos 18 meses", dijo. "Pero sí, creo que será la excepción la que estaría en un espacio colo".

Este artículo se actualizó por última vez en octubre 2017

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