Crónica / Reportaje

Ahorre en costes y eficiencia llevan a expertos en IT a la nube

Pocas tecnologías han afectado la industria de la informática tan profundamente como la computación en la nube, que brinda la computación como servicio privado o público.  Parte del atractivo de la nube es claramente financiero: permite a las organizaciones librarse de al menos parte de sus costos de infraestructura de informática y pasar los costos de computación a gastos operativos más manejables.

La nube también aliviana gran parte de la carga tecnológica que envuelve el soporte y mantenimiento de sistemas de informática, lo que ayuda a las compañías a enfocarse en en el uso productivo para el negocio de sus cargas de trabajo en vez de en los sistemas y software subyacentes.  Sin importar el motivo, los propietarios de negocios y administradores de centros de datos ven cada vez más hacia la nube para servicios vitales de computación.

Este informe examina los descubrimientos clave de una encuesta reciente de TechTarget sobre los servicios y adopción de la nube.

El interés en la nube al alza, a pesar de dudas entre medianas empresas

En el tercer trimestre de 2012, aproximadamente 1,500 profesionales de informática respondieron a una encuesta de TechTarget que examinaba el uso de la computación en nube y servicios en la nube en la empresa.  Y los números sugieren una exploración y adopción crecientes de tecnologías en la nube.

Aproximadamente 61% de los encuestados reportaron usar algún tipo de servicios en la nube, mientras que 39% dijeron no usar servicios en la nube dentro de la empresa.  La proliferación de ofertas en la nube –SaaS, Iaas, PaaS – que brindan una variedad de opciones a los profesionales de informática pudiera estar tras de este mayor interés.

Así que ¿quién está usando la nube? Las pequeñas y grandes empresas están implementando servicios en la nube con mayor disposición que las medianas empresas, principalmente debido a necesidades de negocio diferentes.

Por ejemplo, las pequeñas empresas usualmente tienen recursos internos de informática más modestos, lo que les facilita mirar hacia métodos de informática menos tradicionales como la computación en nube.  Las grandes empresas principalmente se enfocan en servicios en la nube como una estrategia de ahorro de costes para deshacerse de cargas de trabajo no críticas para la misión o aquellas exentas de conformidad a ciertos requerimientos.  En comparación, las medianas empresas tienden a ser víctimas de la inercia – inversiones importantes en recursos y procedimientos internos de informática hacen difícil justificar las modificaciones técnicas y demandas financieras de migrar a la nube.

Los consumidores están divididos entre modelos de computación en la nube

La computación en la nube se puede dividir en tres modelos generales: la nube pública, la nube privada y la nube híbrida.  La nube pública consiste en proveedores de servicio externos e independientes que alquilan o arriendan recursos de computación en la nube a clientes externos, como negocios o agencias de gobierno.  Una nube privada representa el despliegue servicios en la nube dentro de las instalaciones, generalmente construyendo sobre infraestructura existente de centros de datos virtuales con portales de autoservicio, modelos de chargeback o showback (contracargo o visualización completa de los gastos) y servicios adicionales, como el aprovisionamiento automatizado o la escalabilidad de recursos. Una nube híbrida conecta a servicios tanto de nube pública como privada, lo que permita a un negocio usar ambos entornos simultáneamente mientras mueve cargas de trabajo entre instalaciones de nubes privada y pública a petición.

El uso de cada modelo de nube está repartido de forma bastante uniforme entre los encuestados: 40% usa la nube pública, 30% la nube privada y otro 30% de los encuestados informa que usa servicios de nube híbrida.  Y todos los tres modelos de nube verán mayor uso a lo largo de los siguientes seis meses.  Por ejemplo, 90 encuestados que usan la nube pública actualmente tienen de 25 a 50% de su infraestructura de centro de datos en la nube.  

Computación en la nube pública. De los encuestados que usan la nube pública, 73% señala a ahorro en costes como el factor de motivación principal.  Aproximadamente 65% dicen que la computación en la nube pública encaja con las necesidades computacionales del negocio.

Si bien la nube pública tiene muchos beneficios, 60% de los encuestados que usan este modelo de nube indicó que el mayor beneficio es la disponibilidad mejorada para cargas de trabajo.  Aproximadamente 57% menciona la escalabilidad de las cargas de trabajo, que permite a los usuarios ajustar los recursos de informática para acomodar cambios en los requerimientos de computación, como la mayor ventaja de la nube pública.

Pero la nube pública no siempre es la respuesta.  Además de beneficios reales y percibidos, la nube pública también conlleva retos.  55% de los encuestados dicen que la adecuar las aplicaciones puede ser un problema, lo que obliga a los administradores a reescribir o convertir un código base de carga de trabajo para el proveedor de nube específico al que se suscribe la empresa.  Adicionalmente, 29% menciona que la falta de interoperatividad o integración entre cargas de trabajo basadas en la nube y locales puede ser problemática. El soporte del proveedor de la nube pública también figura como una preocupación para el 35% de los encuestados.

Computación en la nube privada. El dinero es la raíz de todas las decisiones.  Así que no sorprende que el motivo principal para migrar a la nube privada es idéntico al mencionado para migrar a la nube pública: el ahorro de costes.

67% de los encuestados que usan la nube privada lo hacen para ahorrar dinero.  Aproximadamente 57% escogen la nube privada porque automatiza tareas de informática y 53% dicen que una modelo de nube privada encaja con sus necesidades computacionales del negocio.

De los encuestados que implementaron una nube privada, 59% mencionan un uso más eficiente de recursos de informática, mientras que 53% se benefician escalabilidad de cargas de trabajo. Sin embargo, 62% de los encuestados que usan la nube privada mencionó que algunas aplicaciones pueden presentar problemas cuando se ejecutan en la nube.  40% de los encuestados también mencionó que el soporte es un reto.

Computación en la nube híbrida. De los encuestados que usan la nube híbrida, 63% espera que el ahorro en costes sea la mayor ventaja; 56% espera que el modelo de nube híbrida encajará mejor con las necesidades de computación del negocio.

Al implementar una nube híbrida, 59% de los usuarios reporta un uso más eficiente de recursos de informática, mientras que 58% menciona el beneficio de la escalabilidad de las cargas de trabajo.  Al igual que en la computación en la nube privada, el énfasis está en maximizar la agilidad empresarial y asegurar que los recursos computacionales se asignen y optimicen con eficiencia. 

Los usuarios de nubes híbridas también comparten las preocupaciones de los usuarios de nubes privadas, con un 61% de los encuestados que menciona la dificultad de adecuar aplicaciones y 39% que indica una falta de interoperatividad o integración entre nubes privadas y públicas.  Estas preocupaciones pueden presentar serios problemas al migrar cargas de trabajo entre proveedores de nube o al usar aplicaciones y datos locales con cargas de trabajo basadas en la nube.

A medida que los servicios en la nube permean la empresa moderna, es importante mantener a todos los tres modelos principales de nube en la perspectiva correcta.  La computación en la nube pública, en la nube privada y en la nube híbrida juegan todas una papel único en la informática empresarial.  Sin embargo, no son mutualmente excluyentes, lo que permite a los planificadores y administradores de informática darse cuenta de los beneficios de cada modelo para que encaje con las necesidades generales del negocio.  Y ciertas funciones como el almacenamiento, las herramientas de colaboración y el desarrollo de aplicaciones están tomando la delantera como los principales benefactores de la computación en la nube.

Sobre el autor
Stephen J. Bigelow, editor principal de tecnología en el Data Center and Virtualization Media Group de TechTarget Inc., tiene más de 20 años de experiencia en redacción técnica en la industria de las PC/tecnología.  Es Ingeniero Eléctrico, posee certificaciones en CompTIA A+, Network+, Security+ and Server+ y ha escrito cientos de artículos y más de 15 libros sobre resolución de problemas en ordenadores, incluyendo Bigelow's PC Hardware Desk Reference y Bigelow's PC Hardware Annoyances.


Esto fue publicado por primera vez en diciembre 2012

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